Bueno, ahora que estamos volviendo a conversar. Estoy perdida entre quien eras y quien eres. Creo que tenías razón cuando alguna vez dijiste que no teníamos por que seguir conversando. Supongo que no lo entendía en ese momento; no estoy segura de que lo entienda ahora; pero imagino que te referías al hecho de que ambos no tenemos muchas cosas en común. Pues sí, no compartimos muchas afinidades. Pero lo que haces me parece interesante. Siempre, me has parecido alguien interesante, redundando. Pero como dices, has cambiado, “Crecido” o algo así. Supongo todos crecen o cambian o más bien ven las cosas de algún ángulo distinto. Me he perdido años de tu vida, quizá estoy estancada en quien creo que eres ó como creo que eres. Ó puede que no termine de conocerte del todo. La verdad que lo que digo no va a algo en específico. Me pareces una persona rara antes y ahora. Una persona con la que me gustaría conversar. Porque encajas sin encajar. Me pareces un personaje de una historia sin fin. Supongo que allí una razón porque siempre he sido tan insistente en querer mantener comunicación contigo. Lo que quiero decir es que me haces sentir felicidad con una simple conversación. Me mata la curiosidad de saber que piensas. Quizá yo tengo una idea muy abstracta de ti. Quizá no eres quien yo creo, quizá nunca lo fuiste. Solo sé quisiera conocer quien eres.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario