Algunas veces no existe un culpable cuando una pareja termina, y algunas veces todos son culpables. No puedo entender muy bien cual es la clave del éxito para una relación larga y duradera, lo que sí es que con cada experiencia; ya sea buena o mala; se va aprendiendo un poco. Y al final; como suele decirse; lo que vale es lo recorrido y no la meta. Si vas a vivir frustrado pensando en que nadie te va a querer o que no vale la pena siquiera intentarlo, te estas perdiendo de experiencias que solo se puede compartir de a dos, en una pareja, en una relación.
No es solo lo bonito, o los besos y abrazos, ni mucho menos llegar a tener intimidad con alguien, en realidad, es cada día juntos, cada cita, cada pelea, cada problema, cada situación incomoda. Cada recuerdo que forma parte de ti y te va haciendo quien eres.
No porque una relación valla mal, significa que todas las siguientes deben ser igual o peor que esa. De igual forma, no porque todos crean que lo normal es casarse y tener hijos sea necesario que todos lo estén. Al final son decisiones personales que cada quien puede tomar. Lo importante es siempre hacer lo que quieres, lo que necesitas y lo que esperas que pase.
No se puede simplemente vivir en una ilusión, no te puedes quedar esperando que llegue un príncipe encantador y te de un castillo, si quieres salir, sal. Si quieres divertirte, diviértete. Pero sobre todo no te quedes esperando que algo suceda, levántate y ve por ello.
En lo personal, considero que he cometido suficientes errores, como para sentirme segura de que no se me arrepentiré luego de no haber hecho algo. Al final, no podemos controlar todo. De alguna forma u otra nos harán daño o haremos daño a las personas que queremos. Y algunas veces, uno debe darse cuenta cuando no forzar una relación, si es será y si no es debes asegurarte que no sea. Tampoco vas a rendirte fácilmente. Si algo te importa , insistes y si esta perdido te retiras.
Mi idea de vida; desde que tengo dieciocho años; ha sido querer tener una familia, y lo he compartido con cada uno de los chicos con los que he salido. Obviamente ninguno se alegrado con eso o más bien con el cuando lo quería. Pueden pensar que es una tontearía, pero yo desde pequeña, estaba completamente segura de que quedaría embarazada a los veinticinco años y tendría un hijo varón. Y valla que le he atinado.
Quizá por eso he presionado demasiado a cada chico con el que salido con el tema, hasta el punto de agobiar o ser una molestia. De igual forma, si las cosas pasan ha sido por algo y a mi parecer están bien como van pasando.
Al final, me he disculpado con cada uno si ha sido necesario, y he recibido las disculpas de quienes lo necesitaba. Igual, cuando uno esta molesto dice muchas cosas feas, y sean verdad o mentira. Duelen.
Yo se que no me se acerco nada a la perfección, pero he intentado hacer en lo que me ha sido posible lo correcto. He tratado de decir la verdad y de no ocultar las cosas, de ser honesta y de no contenerme los sentimientos.
Y ya, que es un hecho que soy muy intensa, pero estoy segura que mi compañía no es tan desagradable.
Yo he pasado de querer un cuento de hadas, a ser la vida tal cual más realista. No voy a negar, que mi ideal de vida hubiera sido estar casada a los veinticinco, pero no se ha podido y realmente ya no lo quiero o más bien ya no lo siento necesario. Y muchas veces me pregunte si me faltaba algo a mi, para que un chico me lo propusiera, pero cuando eres mamá, al menos a mi, el mundo se me pinto con el color que me faltaba. Y por más que no halla ocurrido como yo imaginaba, me hace feliz de que pasará tal cual paso. No digo que este mal, no querer tener hijos o que los hijos nazcan dentro de matrimonios solidos, a o que voy es que es mi decisión y estoy segura que fue una de las buenas cosas que decidido hacer en mi vida. Quizá no es para nada como lo idealice, pero esta bien como va pasando. Es igual, una aventura para recordar por siempre, y que me seguirá haciendo quien debo ser.
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